Deculturas nació cubriendo un abanico de actividades muy variadas, que contemplaba desde la gestión cultural hasta el seguimiento de excavaciones arqueológicas. Con el paso del tiempo, esta cooperativa se ha ido especializando en el mundo del libro en dos vertientes —servicios editoriales y labor editorial propia— atravesadas ambas por la aplicación de las nuevas tecnologías.

De esta forma, cada vez que el reto de convertir una idea —la obra— en algo tangible —el libro impreso o digital—, llama a sus puertas o de ellas nace como edición propia, comienza un fascinante viaje en el que todas y cada una de sus etapas están al servicio de lograr un producto impecable, cuidando aspectos esenciales como el diseño o la corrección de contenido, ortotipográfica y de estilo.

La gestión integral de proyectos editoriales, aun haciéndose realidad con herramientas tecnológicas, aun adoptando la forma de publicaciones electrónicas (e-Books, Audiolibros, Flip-Books, Blogs-Books), mantiene en Deculturas el sabor de lo “artesanal”, que en el fondo no es otra cosa más que un profundo amor a los libros y a su capacidad de contener mil y un mundos inimaginables.

De ese árbol surgen muchas ramas relacionadas, como otros tantos saberes desarrollados en Deculturas, como por ejemplo, la elaboración de booktrailers —la “carta de presentación” audiovisual de una publicación— o cualquier otra expresión de diseño gráfico (folleto, revista, cartel, flyer, etc.).

Actualmente Deculturas está formada por tres personas, aunque contamos con una amplia red de colaboradores con formación interdisciplinar. Aunque el camino es duro, seguimos apostando por navegar en el barco de la cooperativa, mucho más que una fórmula jurídica frente a otras posibles. En este sentido, aquélla que en sus inicios —y también ahora— mejor responde a la vocación de ser dueños y dueñas —y, por tanto, con libertad de decisión— de aquello que nos traemos “entre manos”: muchas y muchas páginas de una historia que esperan seguirse escribiendo durante muchos años más.